24 marzo, 2015 serviesco

Uninorte quiere repensar Barranquilla

En junio de 2013 la Alcaldía de Baranquilla hizo público su Plan de Ordenamiento Territorial 2012 – 2032 y lo sometió a una consulta popular. Lo que la Alcaldía entendía como un trámite más en el proceso de aprobación del plan, la Universidad del Norte lo tomó como una obligación ética con la ciudad. Así fue como 20 profesores de distintas áreas se sentaron a analizar una a una las propuestas de la alcaldesa Elsa Noguera y su equipo.

Cuatro meses más tarde el grupo de profesores dejó sobre la mesa del secretario de Planeación del Distrito y el despacho de la alcaldesa sus conclusiones. El POT, reconocían, tenía algunas ideas buenas, pero otras no tanto.

La osadía de los profesores de Uninorte no fue muy bien recibida inicialmente. A pesar de que el ánimo de la consulta ciudadana de un POT es justamente escuchar otras opiniones, cuando esas opiniones llegaron a manos de los funcionarios varios de ellos se disgustaron. Las sugerencias iban desde reconsiderar zonas de suelos urbanizables hasta prohibir la libertad de altura en construcciones en otras áreas, pasando por rediseñar los mecanismos de discusión del plan con la ciudadanía por considerar que era una falsa consulta, así como el análisis de las obras de movilidad. Todo apuntando a establecer una estructura ambiental sostenible para la ciudad.

De hecho, los investigadores les recordaron a los políticos locales que, a pesar de que Barranquilla piensa su ordenamiento territorial desde 1997, su ejecución se ha visto afectada por demandas y conflictos políticos. A tal punto que del anterior POT, que se aprobó en el año 2000, sólo se ejecutó cerca del 2%.

Algunas de las propuestas fueron acogidas por la Alcaldía. Otras no. Pero a las directivas de Uninorte el ejercicio les dejó claro que tenían una obligación con el desarrollo de la ciudad y la región. Fue así como ayer, durante la Cátedra Europa que organiza el claustro, finalmente se materializó ese compromiso con la creación de Urbanum, el centro de estudios urbano-regionales que sigue el ejemplo de los que ya existen en la Universidad del Rosario, la Universidad Nacional y Eafit. Todos comparten un mismo objetivo: reunir expertos en diferentes áreas para pensar la complejidad del diseño de diferentes ciudades del país.

“Tenemos por delante un reto enorme”, dice Carlos Javier Velásquez, director de Urbanum. “Si no es Uninorte quién más va a hacer esto”. Velásquez explica que Barranquilla está atravesando un momento excepcional en su historia. El boom inmobiliario ha atraído empresas, inversores, migraciones y un crecimiento abrupto. Barranquilla es la ciudad con la menor tasa de desempleo en Colombia. Pero esa bonanza, dice Velásquez, puede tener efectos negativos, por ejemplo, la pérdida acelerada de zonas verdes cruciales para la gestión de riesgos.

Alejandro Echeverry, director de Urbam, un centro similar creado en 2009 por la Universidad Eafit, cree que el objetivo de grupos como estos es “provocar discusiones en la ciudad”. Urbam, por ejemplo, ha estado involucrado en varias de las estrategias de renovación urbana de Medellín y ahora incluso trabaja en planes integrales para repensar la región de Urabá.

“Queremos sacar la universidad a la calle”, explicó Echeverry en la conferencia que ofreció a estudiantes y profesores en Barranquilla. “Trabajamos con problemas reales de la ciudad”. La lista de proyectos va desde las laderas y montañas de Medellín hasta propuestas para reducir la precariedad urbana y social.

Manuel Moreno, coordinador del área de arquitectura, urbanismo y diseño en Uninorte, dice que Urbanum aspira a conectar la experticia de los investigadores de la universidad con los tomadores de decisiones en la ciudad y la región.

Fuente: Notibarranquilla

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